Supe que te hubiera reconocido bajo cualquier forma, aquí, y en cualquier otro mundo. Tengo la certeza que, de una manera u otra, nos estábamos esperando.
Lo sé, porque nunca me habían sonreido de esa manera. Lo sé, porque nunca antes vi alguien tan bonito en tantos sentidos. Porque parece que me entiendes cuando te hablo.
Lo sé porque cada vez que respiras, es como si el mundo entero girara a tu alrededor. Parece mentira que alguien tan pequeñito como tú, sea tan grande a la vez.
No es que tú seas mía. Esque yo soy tuya
domingo, 13 de septiembre de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
Karma
Según la ley de la justicia, ley de la causa y efecto, la energía metafísica, o karma, como le suelen llamar, quien hace cosas buenas, sólo recibe cosas buenas. Y quien hace cosas malas, sólo recibe cosas malas. Únicamente hay que esperar que el tiempo haga lo que sea necesario.
Hoy bendigo el día en que decidí volar y volar y volar....
Hoy bendigo el día en que decidí volar y volar y volar....
lunes, 6 de julio de 2009
Los Hombres de Paco

Aquí una cierta reflexión de la serie Los Hombres de Paco:
Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, sencillas, un helado de fresa, una muñeca que llora y hace pis, o esa bicicleta que tiene el vecino del cuarto.Cuando nos hacemos mayores nuestros sueños cambian con nosotros, y se vuelven complejos, igual que nosotros... y de repente la muñeca de trapo se convierte en un vestido nuevo con el que cruzar un océano a 10.000 metros de altura para deslumbrar a tu marido con un viaje sorpresa pero los sueños se rompen en pedazos cuando se toman de frente con la realidad porque la realidad a menudo es radicalmente distinta como uno cree que es,
Las personas no siempre son lo que aparentan. Ni las relaciones.
Lo que uno cree que es negro, puede ser blanco. Lo que uno cree que es blanco,
probablemente sea de todos los colores del arco iris.
Uno sabe cómo empiezan las cosas, pero nunca sabe cómo van a terminar
Es la realidad la que se encarga de poner a cada uno en su sitio.
Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, sencillas, un helado de fresa, una muñeca que llora y hace pis, o esa bicicleta que tiene el vecino del cuarto.Cuando nos hacemos mayores nuestros sueños cambian con nosotros, y se vuelven complejos, igual que nosotros... y de repente la muñeca de trapo se convierte en un vestido nuevo con el que cruzar un océano a 10.000 metros de altura para deslumbrar a tu marido con un viaje sorpresa pero los sueños se rompen en pedazos cuando se toman de frente con la realidad porque la realidad a menudo es radicalmente distinta como uno cree que es,
Las personas no siempre son lo que aparentan. Ni las relaciones.
Lo que uno cree que es negro, puede ser blanco. Lo que uno cree que es blanco,
probablemente sea de todos los colores del arco iris.
Uno sabe cómo empiezan las cosas, pero nunca sabe cómo van a terminar
Es la realidad la que se encarga de poner a cada uno en su sitio.
viernes, 3 de julio de 2009
¿Eso es lo que soy?
Según mi Documento Nacional de Identidad, soy un primer apellido, un segundo, y un nombre, Silvia. Del sexo femenino, y nacionalidad española. Mi fecha de nacimiento es el 27 de Septiembre de un año de no hace demasiado tiempo. A continuación hay una serie de números sin un significado excesivamente relevante, una foto mía, y mi firma.
Detrás, se puede interpretar mi nacimiento en la ciudad de Sevilla, el nombre de mis padres, y mi domicilio. De nuevo una sarta de números sin mayor belleza ni significado.
¿Eso es lo que soy?
En España, y en el resto del mundo, oficialmente no soy más que un par de números, alguna que otra fecha, y un nombre.
Dudo mucho que quien creó este sistema de identificación supiera mucho de la vida, ni del propio ser humano en especial.
Las personas somos muchísimo más que eso. Los seres humanos somos fuerza, energía, somos sentimientos y felicidad. Somos VIDA. Somos todo lo que nos pasa. Somos nuestros deseos, nuestras decisiones, nuestros mayores anhelos y nuestras más sinceras esperanzas.
Detrás, se puede interpretar mi nacimiento en la ciudad de Sevilla, el nombre de mis padres, y mi domicilio. De nuevo una sarta de números sin mayor belleza ni significado.
¿Eso es lo que soy?
En España, y en el resto del mundo, oficialmente no soy más que un par de números, alguna que otra fecha, y un nombre.
Dudo mucho que quien creó este sistema de identificación supiera mucho de la vida, ni del propio ser humano en especial.
Las personas somos muchísimo más que eso. Los seres humanos somos fuerza, energía, somos sentimientos y felicidad. Somos VIDA. Somos todo lo que nos pasa. Somos nuestros deseos, nuestras decisiones, nuestros mayores anhelos y nuestras más sinceras esperanzas.
Sería imposible clasificar a los más de seis mil millones de habitantes de este mundo con unos números...
martes, 30 de junio de 2009
Kamikaze
Te pasas cinco minutos subiendo escaleras. Nadie entiende el por qué. Y arriba del todo lo comprendes. A 60 metros del mundo, solo hay hormigas bajo tus pies. Hormigas que te miran pensando lo loca que estás. Oyes un silbido. Puedes sentarte. Y sólo y únicamente cuando estás a segundos de caer, comprendes su nombre. Kamikaze. Estás sentado sobre algo que no sabes dónde terminará. Es una caída hacia el infinito, no ves si podrás continuar, si te gustará, o si sufrirás. Es una caída kamikaze. Solo sabes que de una manera u otra vas a acabar en el suelo. Ya no hay vuelta atrás. Solo tienes que impulsarte. “Piensas demasiado” me dicen. Pero sólo y únicamente a 60 metros del suelo, comprendes por qué estás ahí, comprendes la propia vida. Comprendes que la vida es así. Una caída al vacío, con los ojos cerrados y ni una noción de lo que pasará. Sólo sabes el final. Y una vez en el comienzo, no puedes volver atrás. No sería lógico. Entonces te impulsas hacia el vacío.En un primer momento chillas. Estás en el aire, debido al impulso, o quizá a que no pesas lo suficiente para adherirte al suelo. Sabes que cualquier fallo podría dejarte en la tierra. Pero lo único en lo que piensas es en que te sientes vivo. Sientes el agua, la velocidad, el frío, el calor. Lo sientes todo. Te sientes más vivo que nunca. Pero se termina. Te levantas, y miras alrededor. Miras a todo aquel que se para y mira hacia arriba. No apartan la mirada de las alturas. Ellos no lo entienden y tú sí.
La vida se resume en dar el impulso. Por mucho que te duelan las costillas, por mucho que no entiendas algunas cosas. ¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿Caerte, y volverte a levantar?
La vida se resume en dar el impulso. Por mucho que te duelan las costillas, por mucho que no entiendas algunas cosas. ¿Qué es lo peor que te puede pasar? ¿Caerte, y volverte a levantar?
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